¿Cómo demuestras amor a tus hijos (y pareja)? Te doy la clave para mejorar su relación

Hoy quiero hablarte de un tema que conocí hace poco y, a decir verdad, hubiera deseado conocerlo antes. También me encantaría que todas la parejas y papás lo supieran, por lo que decidí escribir un artículo dedicado a este para poder difundirlo en la medida de mis posibilidades.

Este tema lo conocí con un libro llamado “Los 5 Lenguajes del Amor” de Gary Chapman. Y aunque este libro habla sobre relaciones de pareja (luego sacó uno enfocado en los niños) me pareció completamente aplicable a las relaciones de los padres con los niños. Así que mi objetivo en este artículo es contarte la teoría de Gary Chapman y, desde mi punto de vista, enfocarlo a lo que tiene que ver con tus relaciones con los niños y la forma en que tú como madre/padre demuestras tu amor. Ten en cuenta que esta teoría fue hecha inicialmente para las relaciones de pareja, así que el artículo te sirve también para aplicarla en ella.

 

Empiezo por explicarte de qué se trata esta teoría. Básicamente, se fundamenta en que las personas hablamos diferentes lenguajes del amor (más adelante les diré cuáles son esos cinco lenguajes). Es como nuestros idiomas; cada país tiene idiomas y dialectos diferentes. A las personas que sólo pueden hablar su propia lengua materna les costará mucho trabajo comunicarse con otros que hablen una lengua distinta; pero si hablan un segundo o tercer idioma, es mucho más fácil comunicase con otros. En el amor pasa igual. Cada persona tiene su propio lenguaje emocional del amor; así que no importa que tanto te esfuerces en demostrar tu amor, si lo haces en otro lenguaje, no serás entendido.

 

Esto para mí, en mi vida personal y como coach, fue una revelación. ¿Por qué algunas veces creía que hacía todo para demostrarle mi amor a alguien, y esa persona no lo percibía? ¿Por qué yo no sentía el amor de algunas personas, aún cuando afirmaban que me querían y trataban de demostrarlo? ¿Por qué veo clientes en consulta que no se sienten amados, o sienten que el amor que dan no es recibido?

 

Porque generalmente hablamos y demostramos en nuestro propio lenguaje de amor, no en el del otro. Si yo le hablo en español a una persona que sólo sabe hablar francés ¿Esa persona me entendería? La respuesta es no. Así que si yo me esfuerzo en demostrarle mi amor a alguien, pero no lo estoy haciendo en su propio lenguaje (sino en el mío), esas demostraciones de amor no serán recibidas; no porque esa persona sea mala o no me quiera, sencillamente no las entiende. Con toda la razón, cuando esa persona no nos entiende y no aprecia nuestras demostraciones de cariño, nos molestamos o confundimos.

Es decir que debemos conocer el lenguaje del amor del otro y estar dispuestos a hablar en su idioma; así como debemos saber cuál es nuestro propio lenguaje, para pedir que nos hablen en este.

 

Ahora sí, nos vamos a los niños. Todos los seres humanos tenemos la necesidad de sentirnos amados; según la psicología, esta es una necesidad primaria. Los niños no son la excepción. Cada niño tiene un ‘tanque emocional’ que necesita ser llenado de amor. Cuando ese tanque está lleno, el niño se desarrolla con normalidad y genera características como alta autoestima, inteligencia emocional, empatía, entre muchas otras. Pero si no llenamos su tanque de amor, vienen los malos comportamientos. Ahí es cuando los niños se ven en la necesidad de llenar a las malas ese tanque, buscando llamar la atención de sus padres de manera equivocada. Si quieres conocer mejor el por qué de las malas conductas de los niños, cuando su tanque no está lleno, te invito a leer mi artículo “Los Estímulos. Un niño prefiere ser regañado a no ser visto.” En este te cuento con detalle la explicación.

 

Si nos vamos a aplicar la teoría de los lenguajes, el asunto está en analizar y tratar de conocer muy bien a tu hijo. ¿Para qué? Para descubrir cuál es su lenguaje del amor y hablarle en este. A veces los papás dan todo de sí mismos para demostrar su amor; el problema es que los niños, al tener un lenguaje diferente, no lo sienten. Así que a continuación te describiré cuáles son esos cinco lenguajes, para que puedas reflexionar sobre ellos y descubrir cuál es el tuyo, el de tus hijos, el de tu pareja y el de todas las personas a las que quisieras demostrar tu amor.

 

1.Palabras de Afirmación

 

Las palabras de afirmación son palabras de amor, cumplidos, palabras de aprecio, palabras de admiración o palabras de ánimo y motivación. Estos niños llenan su tanque de amor con cualquiera de esos comentarios cariñosos. Ahora imagínate lo que es para ellos el recibir regaños constantes, palabras de desaprobación, juicios o críticas poco amorosas; lo sienten doblemente de doloroso a cualquier otro niño.

 

Si el lenguaje de amor de tu hijo son las palabras de aprobación, piensa en todas las cosas que te gustan de él y trata de hacerle cumplidos por eso. Así mismo, repítele constantemente cuánto lo quieres, todo lo que aprecias y valoras de él y busca motivarlo y animarlo con palabras de aliento cada vez que tenga que enfrentarse a un reto.

 

2. Tiempo de calidad

 

Las personas que tienen el tiempo de calidad como su lenguaje de amor, llenan su tanque por medio de la atención y de los momentos valiosos y significativos. No se trata de compartir mientras se navega en el celular, se ve televisión, o mientras se está cocinando. Con tiempo de calidad no nos referimos a estar en el mismo cuarto, en el mismo parque o jugando el mismo juego. Pasar tiempo de calidad es realmente estar juntos, comunicarse, escucharse, jugar con toda la atención y estar completamente presentes. El tiempo es un bien precioso y limitado que tenemos todos. El regalarle a alguien un poco de eso tan preciado que es nuestro, es demostrarle amor. Es darle a esa persona un pedazo de nuestra vida y, las personas que tienen el tiempo de calidad como su lenguaje de amor, realmente saben apreciarlo.

 

Si consideras que el lenguaje de amor de tu hijo es el tiempo de calidad, lo primero que debes hacer es reflexionar si en realidad le estás dando el suficiente y si este es realmente de calidad. Ahora piensa en cómo puedes dedicarle mas tiempo o cómo puedes ser mejor durante el tiempo que ya comparten para que sea realmente valioso. Qué otras actividades pueden hacer, qué tipo de momentos y experiencias pueden empezar a buscar o qué conversaciones pueden tener.

 

3. Regalos

 

Con regalos nos referimos a detalles de amor. Son símbolos que le dan a entender a esa persona que estábamos pensando en ella o que nos acordamos de ella en ese momento. Si uno no se acuerda o no piensa en una persona, no se le ocurre comprarle o conseguirle un regalo. Los regalos no necesariamente tienen que ser comprados. Puede ser tomar una flor de un jardín, una pluma del piso, una concha del mar o hacer un dibujo, una obra de arte, tejer un saco, etc. No importa cuánto cueste ese regalo; para estas personas, recibir algo de la persona que aman, es igual a recibir amor.

 

Si el lenguaje de amor de tu hijo son los regalos, busca darle detalles que él aprecie. No siempre le comprarás el último juguete de moda, pero se creativo y arréglatelas para sorprenderlo constantemente. Puedes regalarle una foto en la que salgan juntos, llevarle unas galletas o chocolates después del trabajo, guardarle la mitad del postre que comiste al almuerzo, hacerle algún tipo de manualidad, o tomar una foto de algo bonito que viste durante el día, para mostrársela y decirle que pensaste en él cuando estuviste en ese momento. Con estos detalles tan sencillos puedes llenar el tanque de tu hijo.

 

4. Actos de Servicio

 

Con actos de servicio nos referimos a hacer cosas que a la otra persona le gustaría o que disfrutaría y con las cuales esta se siente amada, consentida, mimada y cuidada. Una persona que tiene los actos de servicio como su lenguaje del amor, apreciará profundamente que le hagas un masaje, le cocines la cena, lo recojas en el trabajo para no tener que tomar transporte público, o que realices alguna labor importante como llevar el carro al taller o reparar algún daño en la casa. Son actos que pueden parecer sencillos y cotidianos, pero a esta persona le da a entender que lo haces porque la quieres.

 

Si tu hijo tiene los actos de servicio como su lenguaje de amor, piensa en qué puedes hacer por él que lo haga sonreír y lo haga sentir amado. Puedes algún día recogerlo en el colegio en vez de tomar la ruta escolar, prepararle un desayuno especial los fines de semana, de vez en cuando (solo de vez en cuando) ayudarlo con alguna responsabilidad como tender su cama, o planear alguna sorpresa para su cumpleaños. Con estos actos le das a entender que lo quieres y, por ese motivo, te interesa hacer cosas por él que le demuestren ese amor.

 

5. Toque físico

 

El toque físico se trata de besar, acariciar, abrazar, tomarse de las manos. Las personas que tienen el toque físico como lenguaje del amor, necesitan mucho contacto para sentirse amados.

 

Si tu hijo tiene el toque físico como su lenguaje de amor, piensa en que cada vez que le quieres demostrar tu cariño, la mejor manera serán los besos, las caricias y los abrazos. Aprovecha para pasarle la mano por la espalda mientras hace una tarea, dale un beso mientras ve televisión o abrázalo cuando te da una buena noticia o cuando necesita consuelo. Estas expresiones físicas son las que día a día llenarán su tanque de amor.

 

Mis recomendaciones para ti

 

Como te comenté al principio del artículo, el éxito de esta teoría está en descubrir muy bien cuál es el lenguaje de amor de tu hijo para demostrarle tu amor a través de este. Pero luego, pensándolo bien, me pregunté: ¿por qué no elegimos más bien hablarle en los cinco lenguajes? (al igual que a nuestra pareja). Es claro que tendrán un lenguaje principal el cual entenderán y recibirán mejor. Pero si ya sabes que existen cinco maneras de demostrar amor y tu verdadera intención es que tu hijo la sienta ¿Por qué no usar estratégicamente las cinco?

 

Así que mi consejo es que tomes como base principal el lenguaje que habla tu hijo; pero como complemento ‘bótale’ diariamente una que otra demostración en otro lenguaje. El hecho de que no sea su lenguaje no significa que no lo vaya a recibir bien y, seguramente, contribuirá al ambiente amoroso familiar. Además, todos tenemos un lenguaje principal, pero tenemos lenguajes secundarios o complementarios que también son muy bien recibidos.

Mi segundo consejo es que enseñes lo que aprendiste en este artículo a tu pareja e hijos. Muéstrales que existen cinco maneras de expresar su amor a los demás y, también, cuéntales cuál es el tuyo para que enfaticen en él cuando quieran demostrarte su cariño.

 

¡Así que anímate! Dedíquense en familia a practicar los lenguajes del amor. Notarán cómo sus relaciones darán un giro muy positivo.

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